El síndrome femoropatelar (SFP) es la lesión de rodilla más frecuente en corredores de todos los niveles. El dolor en la cara anterior de la rodilla, que empeora al bajar escaleras, al sentarse durante tiempo prolongado (signo del «cine») y en las cuestas abajo, es la presentación clásica. En corredores populares que aumentan el volumen de entrenamiento o que incorporan cuestas al plan, el SFP es una de las primeras lesiones que aparece.
La biomecánica de la rótula en la carrera
La rótula (patela) desliza por el surco femoral (tróclea femoral) durante la flexo-extensión de la rodilla. Para que este deslizamiento sea uniforme y sin dolor, la rótula debe mantenerse centrada en el surco. Este centrado depende del equilibrio de fuerzas entre los músculos que tiran de la rótula hacia dentro (vasto interno oblicuo del cuádriceps) y hacia fuera (tensor de la fascia lata, vasto externo).
En la carrera, la rodilla flexiona entre 30° y 45° en cada zancada. Si la rótula no está bien centrada, se produce un aumento de presión en el cartílago patelofemoral en cada impacto. Acumulado durante miles de zancadas, este exceso de presión localizada produce inflamación y dolor.
Causas biomecánicas en corredores
Debilidad del glúteo medio: el glúteo medio controla el valgo dinámico de rodilla durante el apoyo. Una cadera que cae hacia el lado que no apoya (signo de Trendelenburg) lleva la rodilla en valgo, lo que desplaza lateralmente la rótula y aumenta la presión en el compartimento lateral patelofemoral.
Pronación excesiva del pie: el pie que prona en exceso genera una rotación interna de la tibia que, propagada hacia la rodilla, produce un valgo funcional similar al de la debilidad de glúteo. Muchos corredores tienen ambos problemas combinados.
Rigidez del TFL y la banda iliotibial: la banda iliotibial se inserta parcialmente en la rótula a través del retináculo lateral. Si está tensa, tira de la rótula hacia fuera y aumenta la presión en el compartimento lateral.
Debilidad del vasto interno oblicuo (VMO): el VMO es la porción del cuádriceps que tira de la rótula hacia dentro para centrarla. Si está debilitado (frecuente tras cualquier lesión de rodilla por inhibición neurológica refleja), la rótula se lateraliza con cada contracción del cuádriceps.
Aumento brusco del volumen de entrenamiento: el SFP aparece frecuentemente en corredores que aumentan el kilometraje semanal más de un 10% por semana o que incorporan cuestas sin una adaptación progresiva.
Síntomas
Dolor en la cara anterior o peripatelar de la rodilla, que aumenta con:
- Cuestas abajo y escaleras bajando
- Sentarse durante tiempo prolongado con la rodilla flexionada («signo del cine»)
- Agacharse y ponerse en cuclillas
- En etapas avanzadas, también en la carrera en plano
El dolor generalmente no aparece en los primeros kilómetros y se desarrolla progresivamente durante la carrera. Puede ceder tras el calentamiento pero vuelve al final del entrenamiento o a las horas siguientes.
Tratamiento
Fortalecimiento de glúteo medio: sentadillas monopodales con control del valgo, ejercicios de cadera en decúbito lateral (clamshell, abducción), zancadas con control de rodilla. Es el componente más importante del tratamiento en la mayoría de los corredores con SFP.
Análisis de la pisada: valoración del grado de pronación y corrección con plantilla ortopédica si está indicado.
Fisioterapia patelofemoral: movilización de la rótula, masaje de la banda iliotibial, ejercicios de centrado patelar.
Reducción de la carga: disminuir el volumen semanal al umbral sin dolor, evitar las cuestas abajo durante el período de recuperación.
Prevención
- Fortalecimiento de glúteos y core como prevención primaria: el trabajo de glúteo medio y el control de la cadera son la prevención más eficaz del SFP
- Progresión gradual del volumen: la regla del 10% (no aumentar el volumen semanal más de ese porcentaje) es la guía más simple para evitar el SFP por sobrecarga
- Calzado con soporte medial adecuado: en corredores con pronación excesiva, el calzado de control o la plantilla ortopédica reducen el valgo funcional de rodilla
- Cuestas abajo progresivas: incorporar los descensos al entrenamiento de forma progresiva, empezando por pendientes suaves y distancias cortas