El 16 de agosto de 2009, a las 21:30 horas en el estadio Olímpico de Berlín, el cronómetro se detuvo en 9,58 segundos. En ese instante, Usain Bolt no solo ganó la final del 100 metros del Campeonato del Mundo: estableció un tiempo que los científicos del deporte describieron como extraordinariamente alejado de lo que los modelos predictivos indicaban como posible para esa época.
La carrera de Berlín: análisis milimétrico
La final del 100 metros del Mundial de Berlín 2009 reunió a los mejores velocistas del planeta. Bolt partía como favorito absoluto, campeón olímpico de Pekín 2008 (9,69 segundos) y ya el hombre más rápido de la historia hasta ese momento.
La salida de Bolt fue buena pero no extraordinaria: su tiempo de reacción fue de 0,146 segundos, normal para un velocista de élite. Su aceleración inicial tampoco fue la más rápida de la final: en los primeros 60 metros, otros velocistas estaban a su nivel. Pero entre el metro 60 y el metro 80, Bolt hizo algo que los demás no podían hacer: aceleró cuando todos los demás comenzaban a desacelerar.
A los 80 metros, Bolt llevaba varios metros de ventaja. A los 100 metros, cruzó la línea de meta con el puño levantado y la expresión de alguien que sabía que acababa de hacer algo histórico. El tiempo: 9,58 segundos.
Los números de una carrera histórica
El análisis posterior de la carrera con tecnología de seguimiento milimétrico reveló datos asombrosos:
- Velocidad media: 37,58 km/h durante 9,58 segundos.
- Velocidad punta: 44,72 km/h entre los metros 60 y 80.
- Longitud de zancada máxima: 2,44 metros (la más larga jamás registrada en una carrera de élite).
- Frecuencia de zancada máxima: 4,82 zancadas por segundo.
La combinación de longitud de zancada y frecuencia es lo que hace a Bolt único: a 1,95 metros de altura, su longitud natural de zancada es mayor que la de cualquier otro velocista de élite de su generación, y aun así mantiene una frecuencia altísima. La mayoría de los modelos biomecánicos predicen que los atletas muy altos deben sacrificar frecuencia por longitud; Bolt rompió ese paradigma.
Por qué es el récord más sólido del atletismo
El récord de 9,58 segundos lleva más de quince años vigente y es el más sólido del atletismo moderno por varios motivos:
Nadie se ha acercado: El segundo tiempo de la historia es 9,69 segundos, también de Bolt (Pekín 2008). El tercer tiempo (9,72) también es de Bolt. Para encontrar a otro atleta en la historia hay que bajar hasta tiempos de 9,74 o similares. La diferencia entre Bolt y el resto es incomparablemente mayor que en casi cualquier otra prueba atlética.
Sin zapatillas de carbono: A diferencia del maratón, donde las zapatillas con placa de carbono han acelerado la mejora de los récords, los velocistas usan zapatillas spike de pista que han evolucionado mucho menos. El récord de Bolt fue establecido sin la tecnología que ha transformado el running de carretera.
La biología humana: Los fisiólogos estiman que el límite humano de los 100 metros está en 9,4-9,5 segundos. La mejora que requeriría bajar el récord de Bolt es significativa y requeriría un atleta con características físicas tan excepcionales como las suyas o más.