El 14 de julio de 1998, en el Estadio Olímpico de Roma, el marroquí Hicham El Guerrouj corrió los 1500 metros en 3 minutos y 26,00 segundos exactos. Más de veinticinco años después, ese tiempo sigue siendo el récord del mundo de la prueba, un testimonio de la excepcionalidad de una actuación que en su día parecía difícilmente superable y que el paso del tiempo ha confirmado como uno de los más grandes de la historia del atletismo.
Hicham El Guerrouj: el rey de los 1500 metros
Hicham El Guerrouj nació en Berkane, Marruecos, el 14 de septiembre de 1974. Desde adolescente demostró un talento excepcional para las pruebas de medio fondo. Bajo la tutela del entrenador Aziz Daouda, desarrolló una combinación de resistencia aeróbica y velocidad de carrera que lo convirtió, entre 1995 y 2004, en el dominador absoluto de los 1500 metros y la milla a nivel mundial.
Entre 1997 y 2003, El Guerrouj fue imbatible en la distancia: ganó cuatro títulos mundiales de 1500 metros (1997, 1999, 2001, 2003), el título mundial de la milla y múltiples reuniones del Golden League. Su estilo de carrera combinaba una eficiencia mecánica impecable con una inteligencia táctica que le permitía dosificar el esfuerzo y atacar con el sprint final en el momento exacto.
El récord de Roma: la noche perfecta
El 14 de julio de 1998 fue una noche perfecta para el atletismo en Roma. El Guerrouj corría en el Golden Gala, parte del Golden League de la IAAF (precursora de la Diamond League), con liebres diseñados para un tiempo de 3:28-3:29. Pero la carrera se desarrolló de manera diferente.
Los liebres marcaron un ritmo altísimo desde el principio. El Guerrouj no solo aguantó ese ritmo sino que, en la última vuelta, aceleró hasta niveles que ningún ser humano había alcanzado antes en esa prueba. Su último 400 metros fue de aproximadamente 52 segundos, un sprint de 400m al final de una carrera de 1500m que habría sido un tiempo respetable en una carrera de 400m aislada.
El crono se detuvo en 3:26.00, mejorando en más de un segundo el anterior récord del mundo. La multitud del estadio olímpico romano enloqueció.
El drama olímpico: tres medallas de plata antes del oro
La paradoja más cruel de la carrera de El Guerrouj es que, siendo el mejor corredor del mundo de 1500 metros durante una década, tardó en ganar una medalla de oro olímpica. En Atlanta 1996, tropezó en la última vuelta con el keniano Noureddine Morceli y terminó último. En Sídney 2000, perdió el oro ante Noah Ngeny de Kenia en una final reñidísima.
No fue hasta Atenas 2004, en su tercera y última oportunidad olímpica, cuando El Guerrouj ganó el oro en los 1500 metros. Era el atleta al que la fortuna le había negado dos veces el galardón que su nivel merecía. La victoria en Atenas fue una de las más emotivas de la historia del atletismo: un veterano de 29 años finalmente coronado con el oro que había perseguido durante una década. Y para rematar, tres días después también ganó el oro en los 5000 metros, convirtiéndose en el primer atleta desde Paavo Nurmi (1924) en ganar ambas pruebas en los mismos Juegos.
El récord que nadie ha podido con él
La longevidad del récord de El Guerrouj en los 1500 metros es sorprendente considerando la evolución general del atletismo. En los más de veinticinco años transcurridos desde su establecimiento, numerosos atletas de primera línea (Asbel Kiprop, Timothy Cheruiyot, Jakob Ingebrigtsen) han atacado el récord sin conseguir mejorarlo. Jakob Ingebrigtsen, con su tiempo de 3:26.73 en 2022, es quien más se ha acercado, pero aún queda a casi un segundo de la marca de El Guerrouj.