El cronometraje es la columna vertebral del running competitivo. En un deporte donde el tiempo lo es todo —donde un récord mundial puede caer por centésimas de segundo— la precisión del sistema de medición es tan importante como el rendimiento del atleta. La tecnología de cronometraje ha evolucionado de los cronómetros manuales a los sistemas de foto-finish y chips electrónicos.
El inicio del tiempo: la pistola de salida
El tiempo oficial comienza en el momento exacto del disparo de la pistola de salida. En competiciones de alto nivel, la pistola está conectada electrónicamente al sistema de cronometraje y a los tacos de salida, lo que garantiza que el reloj se active en el instante preciso del disparo y no con el retraso que produciría el viaje del sonido por el aire.
Esta sincronización también permite calcular el tiempo de reacción de cada atleta, que es la diferencia entre el disparo y el primer movimiento registrado en los tacos.
El final del tiempo: la foto-finish
El tiempo se detiene cuando el torso del atleta cruza la línea de meta. No cuentan la cabeza, los brazos ni las piernas: solo el torso (pecho o abdomen). Por eso los corredores se lanzan hacia adelante al cruzar la meta en las pruebas muy disputadas.
La determinación exacta del orden de llegada y del tiempo en situaciones de empate aparente se realiza con la cámara de foto-finish, un dispositivo que toma miles de imágenes por segundo de la línea de meta y permite identificar con precisión milimétrica qué atleta llegó primero. Esta tecnología ha resuelto situaciones que a ojo desnudo serían imposibles de desempatar.
Los tiempos en pista se expresan en centésimas de segundo (por ejemplo, 9,58 segundos). En pruebas de carretera, los tiempos se expresan en horas, minutos y segundos.
El chip transponder en las carreras populares
Las grandes maratones y carreras populares con miles de participantes utilizan chips electrónicos (transponders) incorporados en el dorsal o en la zapatilla. Cuando el corredor pasa por encima de una alfombrilla especial situada en la línea de salida y en la de meta (y a veces en puntos intermedios), el chip registra el tiempo exacto.
Esto genera dos tiempos distintos:
Tiempo bruto (gun time): desde el disparo oficial hasta cruzar la meta. Es el tiempo oficial para las clasificaciones generales y para la homologación de récords.
Tiempo neto (chip time): desde que el corredor cruza la línea de salida hasta que cruza la meta. En maratones masivas, los corredores de los últimos corrales pueden tardar entre 5 y 20 minutos en llegar a la línea de salida desde el disparo oficial.
Récords mundiales y criterios de homologación
Para que un tiempo sea homologable como récord mundial por World Athletics, deben cumplirse múltiples requisitos técnicos además del cronometraje:
- El sistema de medición debe estar certificado y calibrado.
- La pista o circuito debe cumplir las especificaciones reglamentarias.
- En carretera, el punto de partida no puede estar más de 50% de la distancia de la carrera en línea recta hacia la meta (para evitar ventaja por viento de cola).
- El desnivel neto no puede superar un metro por kilómetro.
- Los jueces deben certificar el recorrido.
Cronometraje manual como respaldo
En competiciones de alto nivel, siempre hay jueces con cronómetros manuales como sistema de respaldo en caso de fallo técnico. Los tiempos manuales se expresan en décimas de segundo y solo se usan si el sistema electrónico falla.