El dopaje es uno de los problemas más serios que enfrenta el atletismo. A lo largo de su historia, el deporte ha visto cómo algunos de sus momentos más icónicos quedaban empañados por revelaciones posteriores de uso de sustancias prohibidas. Las normas antidopaje actuales son las más estrictas de la historia del deporte.
El marco normativo: el Código Mundial Antidopaje
El sistema antidopaje del atletismo se basa en el Código Mundial Antidopaje de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés). El Código establece qué sustancias están prohibidas, cómo se realizan los controles y qué sanciones corresponden a cada tipo de infracción.
World Athletics tiene una unidad específica para gestionar el antidopaje en el atletismo: la Athletics Integrity Unit (AIU), creada en 2017 para separar los procedimientos disciplinarios de la gestión deportiva de la federación. La AIU gestiona los controles, las investigaciones y los expedientes disciplinarios.
Tipos de controles
Controles en competición: Se realizan a los finalistas de cada prueba y a algunos atletas seleccionados aleatoriamente. Incluyen análisis de orina y, en algunos casos, de sangre. Los atletas son avisados inmediatamente después de terminar su prueba.
Controles fuera de competición: Son los más importantes para detectar el uso de sustancias de entrenamiento (como la EPO o la hormona de crecimiento). Los atletas de élite incluidos en el Registered Testing Pool deben comunicar su localización con un mínimo de una hora disponible al día. Los incumplimientos repetidos de esta obligación de localización también son sancionables.
El pasaporte biológico: Desde 2008, World Athletics mantiene un pasaporte biológico de cada atleta de élite. Se trata de un registro de sus parámetros hematológicos (valores de hemoglobina, hematocrito, etc.) a lo largo del tiempo. Las variaciones anormales en estos parámetros pueden dar lugar a una investigación, incluso si no se detecta ninguna sustancia concreta.
Sustancias y métodos prohibidos
La Lista de Sustancias Prohibidas de la WADA se actualiza cada año. Las más relevantes para el running incluyen:
- Agentes estimulantes de la eritropoyesis (EPO y similares): Aumentan la producción de glóbulos rojos y mejoran la capacidad de transporte de oxígeno.
- Hormona de crecimiento (HGH): Favorece la recuperación y el desarrollo muscular.
- Corticosteroides: En altas dosis mejoran la resistencia al dolor y al esfuerzo.
- Transfusiones de sangre: Tanto autólogas (sangre propia almacenada) como homólogas.
- Manipulación de muestras: Intentar alterar una muestra es también una infracción.
Algunas sustancias están prohibidas solo en competición (como ciertos estimulantes), mientras que otras están prohibidas en todo momento.
Sanciones
La sanción estándar por una primera infracción es de cuatro años de suspensión. Puede reducirse a dos años si el atleta puede demostrar que actuó sin culpa significativa. Una segunda infracción conlleva la suspensión de por vida.
Además de la suspensión, el atleta pierde todos los resultados obtenidos desde la fecha de la muestra positiva, incluyendo medallas, récords y premios económicos.
Casos históricos en el atletismo
El atletismo ha vivido algunos de los escándalos de dopaje más sonados del deporte mundial, desde Ben Johnson en los Juegos de Seúl 1988 hasta revelaciones sistémicas sobre programas de dopaje organizado en Kenia, Jamaica y Rusia. La suspensión de la federación rusa (All Russia Athletics Federation) desde 2015 —que obliga a sus atletas a competir bajo bandera neutral— es el caso de dopaje institucional más grave de la historia del atletismo.