En el atletismo de élite, correr el tiempo más rápido posible no depende solo del talento del atleta: también de cómo se gestiona el ritmo de la carrera. El liebre —atleta que marca el ritmo durante la primera parte de la prueba— es una figura fundamental en los meetings donde se atacan los récords del mundo.
Qué es y qué hace un liebre
Un liebre (en inglés, pace-setter o pacemaker) es un corredor contratado para mantener un ritmo exacto y constante durante los primeros kilómetros de una carrera. Su misión no es ganar, sino arrastrar al grupo principal a una velocidad que permita atacar el récord del mundo o conseguir un tiempo mínimo de clasificación.
El liebre sale a un ritmo prefijado con precisión casi de metrónomo. Los mejores liebres son capaces de correr splits (tiempos parciales por kilómetro) con diferencias de apenas uno o dos segundos respecto al objetivo. Este ritmo constante evita que los atletas principales salgan demasiado rápido (lo que llevaría al agotamiento prematuro) o demasiado lento (lo que haría imposible atacar el récord).
Cuando el liebre ha cumplido su misión —normalmente entre la mitad y los dos tercios de la carrera— abandona la pista o reduce el ritmo, dejando a los favoritos que disputen la carrera entre ellos y terminen de la mejor manera posible.
Dónde se usan los liebres
Los liebres son habituales en los meetings comerciales de atletismo como la Diamond League, donde las organizaciones quieren ofrecer al público tiempos espectaculares. También son protagonistas en los maratones internacionales de élite (Berlín, Londres, Chicago) que tienen la tradición de los récords del mundo.
En cambio, los Juegos Olímpicos y los Campeonatos del Mundo de World Athletics prohíben el uso de liebres. En estas competiciones, la carrera es táctica y el ritmo lo determinan los propios atletas, lo que da lugar a estrategias más complejas pero, en general, a tiempos más lentos.
El efecto aerodinámicode correr en grupo
Más allá del ritmo, correr detrás de otros atletas ofrece una ventaja aerodinámica real. El atleta que corre en el pelotón, detrás del liebre, reduce su resistencia al aire y puede mantener el mismo ritmo con un gasto energético ligeramente menor. Este efecto, llamado drafting, está bien documentado en ciclismo pero también ocurre, en menor medida, en el atletismo.
El proyecto Breaking2 de Nike (2017) y el intento Ineos 1:59 Challenge (2019) en los que Eliud Kipchoge intentó bajar de dos horas en el maratón llevaron este concepto al extremo: Kipchoge corría rodeado de liebres en formación en V que maximizaban el efecto del drafting. Bajo esas condiciones artificiales, el intento no es homologable como récord oficial.
Los liebres más famosos
Ser un buen liebre requiere un talento específico: disciplina para mantener el ritmo exacto sin dejarse llevar por la emoción de la carrera o por el ritmo de los favoritos. Algunos grandes corredores han hecho carrera como liebres después de su etapa competitiva principal. En los grandes maratones, los liebres (llamados también “pacers”) llevan habitualmente carteles con el tiempo objetivo para que los miles de corredores populares que van a ese ritmo puedan seguirlos fácilmente.